En la Basílica del Roble dentro de la Capilla de San José o del Santísimo encontramos una hermosa talla en madera obra del escultor italiano Vincenzo Giacomo Mussner (http://www.mussner.info/Soria.html) extraordinaria representación de la promesa hecha a quien porte el escapulario.
Y es que, gracias a él muchas almas, que se encuentran en el Purgatorio, se salvaron de la condenación eterna, según las promesas de la Virgen del Carmen a San Simón Stock, sexto superior general de la Orden religiosa Carmelita durante los años 1245-1265. La historia del Escapulario dice que, ante serias dificultades de la Orden, San Simón suplicaba diariamente la protección de María. Su oración fue escuchada, y “se le apareció la Bienaventurada Virgen, acompañada de una multitud de Ángeles, llevando en sus benditas manos el escapulario de la Orden y diciendo estas palabras: Éste será privilegio para ti y todos los carmelitas; quien muriere con él, no padecerá el fuego eterno, es decir, el que con él muriere se salvará”.